La manufactura independiente holandesa De Rijke & Co. vuelve a colaborar con el ilustrador automovilístico británico Guy Allen en una pieza que conecta relojería artesanal y cultura del motor. El resultado es el Amalfi Sahara, una edición limitada concebida para quienes entienden el automóvil como una forma de exploración.
El elemento central del reloj es su esfera. Realizada en esmalte champlevé cocido a mano, representa un Porsche 911 levantando polvo en el desierto, una escena ilustrada por Guy Allen con su característico estilo gráfico. La técnica champlevé implica grabar cavidades en la base metálica que posteriormente se rellenan con esmalte antes de pasar por el horno. El proceso requiere múltiples cocciones y un control extremadamente preciso para lograr profundidad, color y textura.
La escena rinde homenaje a una de las historias más singulares del automovilismo de resistencia: el Rally París-Dakar de 1984. En aquella edición, Porsche decidió competir con un 911 profundamente modificado, enfrentándose a vehículos todoterreno diseñados específicamente para el desierto. Tras casi 10.000 kilómetros de terreno extremo, el equipo consiguió la victoria absoluta, consolidando uno de los episodios más inesperados de la historia de la marca.
El Amalfi Sahara traduce ese espíritu en un objeto mecánico. La caja de 38,2 mm incorpora el sistema característico de De Rijke & Co., con carrura giratoria de cerámica, un detalle funcional que añade interacción física al reloj y recuerda a los instrumentos diseñados para el uso real, no solo para la contemplación.
En su interior trabaja un movimiento automático Sellita SW300, un calibre suizo de perfil delgado y reputación sólida dentro de la relojería independiente contemporánea.
El reloj se produce en una edición estrictamente limitada a 50 piezas numeradas, lo que refuerza el carácter casi de objeto de colección de la pieza. Un encuentro entre ilustración, ingeniería mecánica y una de las historias más improbables del rally raid.

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